Son muchos los rumores extendidos sobre los efectos del chupete en los dientes. Este objeto que tanto calma a los más pequeños ha sido acusado de provocar deformaciones en los dientes, maloclusiones, dientes torcidos… pero, ¿es verdad todo lo que se dice? ¿Cuáles son las consecuencias del uso del chupete para los dientes? Te lo contamos.

Mano de bebé sosteniendo el aro de un chupete. Esta imagen se utiliza para ilustrar una entrada sobre las consecuencias del chupete en los dientes.

¿Es bueno el chupete? Beneficios para el bebé y los niños

Si a pesar de los mitos que se expanden por todas partes, siguen siendo muchos los bebés que disfrutan a diario de su adorado chupete es porque algo muy bueno tiene. Antes de entrar en cómo afectan los chupetes a los dientes de los más pequeños, hagamos un breves repaso de los beneficios del chupete para los niños:

  • Satisface su reflejo de succión;
  • Tiene un gran poder calmante;
  • Ayuda a conciliar el sueño;
  • Alivia en los momentos de dolor o malestar;
  • Ayuda con la digestión;
  • Con él, tienen un menor riesgo de muerte súbita.

Chupetes y dientes: ¿es malo el uso del chupete para los dientes?

Vamos a acabar de una vez por todas con los mitos que circulan por doquier: el uso del chupete no causa malformaciones dentales, siempre que se retire antes de los tres años y se haga un uso adecuado de él. Los datos demuestran que si se quita antes de esta edad, los efectos del chupete sobre la dentición son reversibles. 

¿Qué ocurre en los dientes al usar chupete? Consecuencias de su uso

Por supuesto, el uso del chupete tiene algunos efectos en los dientes, pero estos no siempre son permanentes. ¿Qué ocurre con los dientes y la mandíbula de un niño al usar chupete y llevar a cabo este tipo de succión no nutritiva? He aquí algunas de las consecuencias más destacables:

  • Descolocación de los dientes: el uso del chupete descoloca los dientes, pero este cambio es reversible y todo va a su sitio a los meses de dejar el chupete, siempre y cuando se retire en el tiempo recomendado y antes de que aparezca ninguna deformación ósea importante que cambie la arcada definitiva o alguna malformación en la articulación temporomandibular.
  • Desviaciones de los dientes: los dientes centrales inferiores se van desviando lentamente hacia dentro, mientras que los superiores se van separando y desviando hacia fuera. Esto sería lo que se conoce como «dientes de conejo».
  • Mordida abierta por chupete: si un peque usa demasiado tiempo el chupete, los colmillos pueden llegar a chocar unos con otros y aparecer la mordida abierta, o lo que es lo mismo: los dientes de arriba se van hacia adelante y los de abajo, hacia atrás.
  • Mordida cruzada: otro de los problemas de usar el chupete de forma prolongada puede ser la pérdida de paralelismo entre uno o varios dientes de la arcada superior con los de la arcada inferior, o lo que es lo mismo, la mordida cruzada.

Por supuesto, las malformaciones por el chupete no van a notarse en todos los casos y hay muchos niños que no presentan ningún tipo de maloclusión dental por el uso de este objeto. El abuso del chupete puede marcar la diferencia entre que todo esto sean efectos reversibles o deriven en un problema que haya que tratar con ortodoncia u otras medidas, como la cirugía. Así, es más probable que estos efectos en los dientes por el chupete tengan lugar en las siguientes situaciones:

  • Usar el chupete más de 6 horas al día: la presión constante facilita la aparición de malformaciones, algo en lo que también influye la fuerza que ejerce el peque al succionar.
  • Usar el chupete con más de tres años: si un niño tiene algún problema de alineación o mordida por el chupete, retirándolo antes de esta edad, los dientes van a su sitio al cabo de unos meses.

Niña rubia de perfil con un chupete en la boca.

Mi peque se chupa el pulgar, ¿es mejor eso que el chupete?

No. Chuparse el dedo es mucho peor para la salud bucal de tu hijo o hija que el chupete. Habrá muchas personas que lo vean como un acto natural que no debería ser dañino, pero la realidad es muy distinta. Veamos por qué el chupete es mejor que chupar el pulgar o cualquier otro dedo:

  • Higiene: al esterilizar los chupetes, nos aseguramos de que se están llevando a la boca un objeto sin agentes contaminantes, algo muy difícil de controlar con las manos.
  • Dureza: los dedos son mucho más duros que las tetinas de látex o silicona de los chupetes, lo que puede resultar en daños en la mucosa bucal o, incluso, en el propio dedo. 
  • Problemas bucales: los problemas del chupete pueden ser reversibles al retiralo a tiempo, pero la succión del dedo puede conllevar, además, una elevación del paladar y el estrechamiento de la arcada maxilar, entre otros problemas, lo que puede acarrear consecuencias a nivel de masticación, deglución, habla y pronunciación, entre otros.
  • Retirada: es mucho más fácil quitar el chupete que controlar y ponerle fin al hábito de chupar el dedo.  

¿Cómo usar el chupete correctamente? Recomendaciones

Como ves, no hay nada que justifique que no pueda usarse el chupete con los bebés o los niños, aunque sí es muy importante retirarlo a tiempo. ¿Cómo hacer un uso correcto del chupete? He aquí algunos consejos:

  • Usa el tamaño de chupete adecuado: darle un chupete a un bebé de una talla o tamaño incorrecto también puede provocar deformaciones.
  • Considera cuándo empezar a dárselo: si has optado por la lactancia materna, es mejor que no le des el chupete hasta que se acostumbre a ella. En caso de que le des el biberón, podrías dárselo desde el principio sin problema.
  • Ten varios chupetes: el drama de un peque al perder el chupete puede ser intenso. Para evitarlo lo mejor es contar con varios.
  • No le untes azúcar, zumo, leche u otros ingredientes: esta práctica puede llevar a la aparición de caries del biberón.
  • Quítale el chupete a tiempo: recuerda que para evitar que su salud bucodental sufra las consecuencias es importante retirarlo antes de los 3 años.

¿Cómo quitar el chupete a un niño? Consejos

Cuando llega el momento adecuado, que no será el mismo para todos los niños, llega el momento crítico de retirar el chupete. ¿Cómo quitar el chupete? He aquí algunos consejos:

  • Una retirada sin castigos: tanto si optas por una retirada paulatina, como si prefieres hacerlo de golpe, es importante que no recurras a reprimendas o castigos por usar el chupete.
  • El chupete desaparecido: puedes inventarte una historia en la que algo o alguien ficticio se haya llevado el chupete o en la que lo habéis perdido de forma irrecuperable.
  • Unta el chupete con sustancias de sabor desagradable: puedes probar con limón, vinagre o similares.
  • Altera la tetina: cortarla o pincharla hace que succionarla sea desagradable.
  • Toma la decisión con firmeza: una vez le hayas quitado el chupete, no vuelvas atrás, ni siquiera si te lo pide insistentemente. En esta decisión, conviene ser firmes.

¿Tu peque ya ha dejado el chupete y quieres revisar que su salud bucodental va por buen camino? En Asisa Dental Alcalá de Henares, estaremos encantados de hacerle una revisión y ver que todo va bien. Pide cita previa.

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